English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Jugar a ser artista es el único modo que tengo de “echar afuera” mi melancolía.


miércoles

Que tengáis un 2016 emocionante y especial

¿Por qué conformarnos con anodinas listas de propósitos que no solemos cumplir cuando podemos iniciar una revolución?

Creo que ya soy lo suficiente madura para jugar con la seriedad con la que jugaba de niña, sin reglas impuestas. Viviendo el momento, disfrutando del instante.

Voy a simplificar mi entorno y mi mente para que 2016 sea el inicio de una nueva aventura. 

¡Feliz año Nuevo para todos!

martes

Y le nacían algas de azafrán a la ropa mojada...

FOTO 62
... La atmósfera era tan húmeda que los peces hubieran podido entrar por las puertas y salir por las ventanas, navegando en el aire de los aposentos. 
 (Cien años de Soledad de García Márquez)

martes

Otoño en la marquesina del Bus

FOTO 68


La veía cada día al salir de casa. Una foto publicitaria en la marquesina del autobús. Bella, perfecta, pero una de tantas… Hasta aquella tarde en que la luz la vistió de otoño y misterio. Entonces... la hice mía.

miércoles

Una mujer dormida en mi balcón

FOTO 69

Cuando dejó arreglado el mundo se quedó dormida y soñó que por fin era libre. Por el camino se fue despojando del uniforme de hija, madre, esposa, abuela, enfermera, confidente, sanadora... 

Se sintió tan ligera, que descubrió que era capaz de volar.  


lunes

Reflejos sobre el agua. Cuatro Estaciones y un General


Primavera y verano

Mi querido General, me temo que ésta va a ser mi última misiva. Las Cuatro Estaciones nos han pasado por encima a galope tendido.


Vaya susto. Pensé que las palomas que lo habitan se habían zampado su cabeza. El agua replicó mi escalofrío con un ligero temblor.


Dibujé con el dedo un conjuro en el estanque y apareció de nuevo, completo, con añiles prendidos a la pechera y siemprevivas naciendo de las crines de su montura.


Menudo veranito. Este julio en Madrid llegar hasta sus dominios al atardecer requería la misma temeridad que organizar un pícnic en el Valle de la Muerte.
Los atardeceres de agosto llegaron cargados de nubes, y remansaron  pequeños lagos azul índigo a los pies de su montura.


Adiós, mi General, no puedo deshacer este conjuro que nos une.

Por eso me destierro a unos metros de su fuente. Mi obsesión necesita un respiro.
¡Hasta siempre!

Se oye el siseo de los árboles. Las hojas discuten su turno de caída.
El otoño se acerca mientras yo...me alejo